Quién es Dinorah Figuera, la opositora que encabezará las negociaciones con el chavismo en Venezuela

Quién es Dinorah Figuera, la opositora que encabezará las negociaciones con el chavismo en Venezuela (y por qué no lo hace María Corina Machado) 

Ángel Bermúdez* 

Título del autor, BBC News Mundo 

“Estoy asumiendo una invitación que me hizo el Departamento de Estado [de EE.UU.]”. 

Con esas palabras la opositora Dinorah Figuera explicó el pasado 18 de junio su regreso a Venezuela luego de ocho años de exilio en España. 

Según dijo al aterrizar en Caracas ese día, parte de la misión que le encomendó EE.UU. es negociar con el gobierno de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, la conformación de una autoridad electoral “creíble”. 

Y de inmediato se puso manos a la obra. 

Figuera acudió al encuentro del encargado de negocios de EE.UU, John Barret, y luego se reunió con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien además de ser uno de los principales operadores del chavismo es hermano de la presidenta interina. 

Como resultado del encuentro se anunció la conformación de una mesa técnica y política paritaria para definir una agenda de trabajo y “una hoja de ruta para la construcción de un escenario democrático, plural e institucional que contribuya a la recuperación del país”, según se señaló en un comunicado. 

Se trataba del primer encuentro formal entre representantes del chavismo y de la oposición venezolana desde las reuniones que sostuvieron con miras a hacer posibles las elecciones presidenciales de 2024. 

Menos de una semana más tarde, Venezuela fue sacudida por un doble sismo que hasta el 14 de julio había causado más de 4.700 muertos y había dejado decenas de miles de heridos y un número indeterminado de desaparecidos. 

Ante la emergencia, el diálogo político pareció quedar en el olvido. 

“No tenemos cabeza para preocuparnos por el TSJ y el CNE ahorita”, dijo el pasado 11 de julio Jorge Rodríguez al ser preguntado sobre las conversaciones que se espera deberían llevar a una renovación de esas instituciones y a unas elecciones libres. 

Este 14 de julio, sin embargo, se produjo un giro inesperado. En un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, Rodríguez anunció “el inicio de una hoja de trabajo conjunta con exmiembros de la Asamblea Nacional del 2015-2020 a partir del próximo primero de agosto”. 

En su cuenta en X, Dinorah Figuera publicó un comunicado en el que se confirma la puesta en marcha de esta agenda de trabajo “concebida como una hoja de ruta para promover la estabilidad, la democracia y la recuperación nacional”. 

“Esta agenda tendrá como prioridad el fortalecimiento de las instituciones democráticas, del sistema electoral, y el restablecimiento de las garantías para la participación política”, agregó. 

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, republicó en su cuenta en X el comunicado de Figuera. 

Estos anuncios parecen sugerir que el gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, finalmente está dando los primeros pasos para poner en marcha una transición política en Venezuela, tercera fase de la hoja de ruta que se fijó desde que el pasado 3 de enero se capturó al entonces presidente Nicolás Maduro. 

Washington estableció una suerte de tutela sobre el gobierno de Delcy Rodríguez -quien era la vicepresidenta de Maduro- y se había concentrado en las dos primeras fases: estabilización y recuperación económica e institucional. 

Al mismo tiempo, en junio, la designación por parte del gobierno de Trump de Figuera para llevar adelante el diálogo con miras a una transición democrática pareció tomar por sorpresa a los venezolanos, incluyendo a los propios partidos de oposición. 

La entrada en escena de Figuera ocurrió menos de un mes después de que la Plataforma Unitaria -organización que congrega a los principales partidos de oposición- se reuniera en Panamá y le encomendara a María Corina Machado encabezar las negociaciones con el chavismo para buscar una transición política en Venezuela. 

Pero ha quedado claro que esa misión, por encargo de Washington, la ha asumido Figuera. 

De la izquierda al centro 

Criada en un barrio humilde del oeste de Caracas, Figuera se incorporó a la política muy joven. 

En 1991, egresó como médico de la Universidad Central de Venezuela, donde se desempeñó como dirigente estudiantil. 

Durante años militó en La Causa R, un partido de izquierda. 

Entre 1995 y 2004 estuvo activa en la política local en Caracas, donde fue subsecretaria del gobierno municipal y, luego, concejal. 

De la Causa R se pasó al partido Primero Justicia, que se define como una organización de “centro humanista”. 

En las elecciones de 2010 fue electa como diputada a la Asamblea Nacional (AN). Fue presidenta de las comisiones de Familia y de Ciencia y Tecnología. 

Volvió a ser electa como diputada en los comicios legislativos de 2015, en los que la oposición venezolana obtuvo una mayoría calificada. 

Fueron justamente esas elecciones las que le han otorgado un rol especial en el proceso político en marcha. Esa Asamblea Nacional fue despojada de sus poderes efectivos dentro de Venezuela a través de un conjunto de maniobras judiciales y políticas del chavismo. 

Esa fue la misma AN que presidía el opositor Juan Guadó en enero de 2019, cuando EE.UU. y gran parte de la comunidad internacional decidieron desconocer a Maduro como presidente, luego de que se juramentó para un segundo periodo presidencial tras unos comicios denunciados como fraudulentos. 

Dado su cargo institucional, Guaidó fue reconocido por más de medio centenar de países como presidente interino de Venezuela, pero fracasó en lograr una transición política. 

El experimento político de Guaidó concluyó en diciembre de 2022 y en enero de 2023 los miembros aún activos de la AN electa en 2015 escogieron a Figuera como la nueva presidenta del Legislativo venezolano. 

Pocos días después, el entonces fiscal general de la República, Tarek William Saab, la acusó de usurpación de funciones, traición a la patria, legitimación de capitales y asociación para delinquir. 

Para ese momento, Figuera ya llevaba varios años viviendo en España, país en el que buscó asilo luego de denunciar acoso y amenazas de las fuerzas de seguridad tras la muerte bajo custodia policial del concejal opositor Fernando Albán, quien no solamente era compañero de partido de Figuera sino también su amigo, así como padrino de su hija. 

Además de las imputaciones penales, Figuera ha dicho que fue despojada de su vivienda en Caracas. 

Un rol “institucional” 

El retorno de Figuera a Venezuela con un rol tan destacado ocurrió de forma inesperada. 

Sin embargo, hace unos tres meses tuvo lugar un encuentro que pareció anticiparlo. 

El 22 de abril, Figuera se reunió en Washington con el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Michael Kozac, para -según dijo el funcionario estadounidense- “abordar las vías hacia una transición democrática estable, ordenada y consolidada”. 

“Estados Unidos respalda inequívocamente los esfuerzos por construir una agenda productiva centrada en soluciones y el diálogo. Los días de retórica confrontativa han quedado atrás; es momento de superar diferencias e iniciar un nuevo capítulo para todos los venezolanos”, escribió Kozac en un mensaje publicado en X, junto a una foto de su encuentro con Figuera. 

En un mensaje publicado ese mismo día, la opositora venezolana destacó que había acudido al encuentro “como presidenta de la Asamblea Nacional” electa en 2015 que, para aquel momento aún era reconocida por EE.UU. como una institución legítima. 

Según ha dicho Figuera, esa reunión se produjo por iniciativa del gobierno de EE.UU. 

Ella ha explicado que, en su rol de presidenta de la AN de 2015, le correspondieron dos funciones: el acompañamiento a la ruta electoral en Venezuela y la protección de los activos de Venezuela en el exterior, lo que la llevó a tener que “establecer una relación con EE.UU. desde el punto de vista de los intereses del Estado [venezolano]”. 

Ya en Caracas, Figuera dijo que su rol es “institucional” y que, de hecho, lo ejercerá desligado de su militancia en Primero Justicia. 

En una entrevista con una emisora radial con el periodista Román Lozinski tras su regreso a Venezuela, Figurea apuntó que en todos los procesos de transición “siempre hay un momento donde hay que sentarse” a negociar, a pesar de los dolores, rencores e injusticias. 

En un comunicado publicado en la cuenta de X de la Asamblea Nacional de 2015, se indica que el objetivo central del proceso en el que se encuentra Figuera es la “construcción de una visión compartida de futuro” y “la generación de condiciones de estabilidad política, institucional y social”. 

“La agenda de trabajo tendrá como prioridades la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento de los organismos electorales. la restitución plena de los partidos políticos, el establecimiento de garantías para todos los actores políticos y el pleno respeto a la libertad de expresión”, señala el texto. 

¿Qué pasa con María Corina Machado? 

Distintos analistas de la política venezolana vieron en la designación de Figuera un aparente desplante del gobierno de Trump hacia María Corina Machado. 

Aunque la líder de la oposición venezolana y premio Nobel de la Paz ha sido recibida por Trump en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha tenido varios gestos en los que ha parecido menospreciarla. 

El primero se produjo el mismo día de la captura de Maduro, cuando Trump dijo que aunque Machado es una “mujer muy amable”, sería muy difícil para ella liderar Venezuela porque “no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”. 

Encuestas de entonces y actuales, sin embargo, muestran de forma consistente cómo Machado sigue siendo con mucha diferencia la dirigente más popular de Venezuela, liderando la intención de voto -usualmente por encima del 50% de apoyo y a decenas de puntos por encima de sus posibles competidores- sin que nadie le haga sombra. 

También llamó la atención que, durante su discurso del Estado de la Nación en febrero, Trump invitara al opositor venezolano Enrique Márquez en lugar de a Machado. Márquez es un político respetado, pero encabeza un partido muy minoritario. 

Por último, se produjo la designación de Figuera, hecha luego de que la Plataforma Unitaria hubiera nombrado a Machado como responsable de la negociación con el chavismo. 

Al mismo tiempo, Trump y otros miembros de su gabinete no han escatimado elogios hacia Delcy Rodríguez, alabando constantemente las buenas relaciones que mantienen con ella. 

¿Por qué EE.UU. no puso las negociaciones en manos de Machado? 

A CONTINUACIÓN – HAGA CLIC 

Tags

Share this post:

Entretenimiento Latino en las Ciudades Gemelas

Email

sales@lcnmedia.com

Telefono

612-729-5900

Publicaciones hermanas:

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore