Los ataques de EE.UU. e Irán contra petroleros apuntan a una nueva y peligrosa fase de la guerra
Por Zachary Cohen y Hira Humayun, CNN
Al menos siete buques petroleros han sido atacados dentro y fuera del golfo Pérsico desde la noche del martes, hora local, mientras Estados Unidos e Irán intensifican los ataques contra este tipo de embarcaciones, en lo que podría marcar una nueva y peligrosa fase de la guerra.
La escalada llevó brevemente los precios mundiales del petróleo por encima de los US$ 100 por barril por primera vez desde julio. El crudo Brent, referencia mundial del petróleo, subió un 2,3 % antes de retroceder ligeramente.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó el martes que atacó cuatro buques petroleros en el Golfo de Omán y uno cerca de la isla de Kharg, un centro neurálgico para las exportaciones de petróleo iraní en el golfo Pérsico.
A última hora del martes, las fuerzas armadas de EE.UU. atacaron cinco buques petroleros iraníes y hundieron uno de ellos, después de que Irán lanzara misiles balísticos contra un buque de la Armada de EE.UU.
Cuatro buques que transportaban petróleo crudo en el golfo de Omán y uno cerca de la isla de Kharg —un centro clave para las exportaciones de petróleo iraní en el golfo Pérsico— fueron atacados, informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Uno de los buques, identificado como M/T Riesco, aparece en llamas y hundiéndose en el golfo de Omán en un video publicado en X por las fuerzas armadas. Las fuerzas de EE.UU. ordenaron a las tripulaciones de los buques que tenían como objetivo que los abandonaran antes de atacarlos, dijo CENTCOM.
Irán respondió lanzando una andanada de misiles hacia Jordania, aliado regional de EE.UU., y afirmó que tenía como objetivo la Base Aérea Muwaffaq Salti, una instalación clave utilizada por las fuerzas estadounidenses.
La andanada no fue efectiva frente a las defensas aéreas y antimisiles integradas, dijo a CNN un funcionario estadounidense.
El ejército jordano dijo que sus defensas aéreas hicieron frente a 20 misiles balísticos, 18 de los cuales fueron destruidos con éxito, mientras que dos cayeron en zonas despobladas.
El miércoles, dos buques petroleros en el golfo fueron atacados con drones. Uno se encontraba frente a la costa de Dubai y el otro en aguas iraquíes.
Un marino murió en un incidente que involucró al buque petrolero Hercules Star, con bandera de Gibraltar y destinado al transporte de productos derivados del petróleo, mientras estaba fondeado frente a Dubai, informó este miércoles Peninsula, la empresa que fletó la embarcación. No precisó la causa de la muerte.
El centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés) había informado previamente que se observó una embarcación escorada en la misma zona, lo que indicaba que podría estar entrando agua después de un ataque con un “proyectil desconocido”.
Más al norte, un buque petrolero con bandera de Panamá fue alcanzado por un ataque de origen desconocido en aguas iraquíes, lo que causó daños en el casco de la embarcación, según el Ministerio de Transporte de Iraq.
El incidente no dejó muertos ni heridos entre los miembros de la tripulación, informó el ministerio.
Nadie se ha atribuido la responsabilidad de los ataques contra los dos buques petroleros.
Sin embargo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) había advertido “a todas las tripulaciones a bordo de buques petroleros en las inmediaciones de los puertos de Kuwait y Bahréin —que albergan a estos terroristas [de EE.UU.] y son socios en sus acciones hostiles— que abandonen inmediatamente sus embarcaciones, ya sea que estén fondeadas o atracadas en los puertos, ya que serán atacadas”.
Los ataques de EE.UU. fueron una respuesta a los intentos de Irán de atacar un buque de la Armada estadounidense durante los últimos dos días. El buque de EE.UU. esquivó los misiles y continuaba patrullando las aguas de la región, informó CENTCOM, que añadió que “ningún miembro del personal estadounidense resultó herido”.
El intercambio de ataques se produce mientras EE.UU. ha centrado su estrategia en aumentar la presión económica sobre el régimen de Teherán, al tiempo que realiza operaciones de escolta de buques comerciales a través del estrecho de Ormuz y mantiene su bloqueo naval de los puertos iraníes.
Durante el fin de semana, las fuerzas de EE.UU. atacaron tres buques iraníes que transportaban petróleo crudo en respuesta a un intento de Irán de atacar un portaviones estadounidense y un destructor de misiles guiados.
“Patrón de escalada gradual”
Los reiterados intentos de Irán de atacar buques de guerra estadounidenses y el aumento en la “calidad y cantidad” de los misiles que lanzó contra objetivos de EE.UU. en la región mostraron “un patrón de escalada gradual”, dijo en X Hamidreza Azizi, analista sénior sobre Irán del centro de estudios International Crisis Group.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, durante su viaje a Colombia, advirtió a Teherán que Estados Unidos respondería cada vez que Irán atacara sus buques de guerra.
“Irán sigue intentando atacar buques de guerra estadounidenses y, cada vez que lo haga o intente hacerlo, perderá buques petroleros”, dijo a periodistas en Barranquilla.
Irán también anunció que ampliará su zona de restricciones marítimas en la región del golfo Pérsico.
Un portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés), el general Hossein Mohebbi, dijo que la zona ampliada comenzaría “aproximadamente desde la dirección de Chabahar”, una ciudad portuaria iraní en el golfo de Omán, e incluiría “otra parte del mar Arábigo a lo largo de la ruta que conduce al estrecho de Ormuz”.
Las coordenadas exactas se anunciarán más adelante, dijo.
Teherán ha tratado de mantener su capacidad de presión sobre el tránsito por el estrecho como una forma de mantener altos los precios del petróleo y presionar al Gobierno de Trump.
Los precios de la gasolina en EE.UU. subieron el martes a un nuevo máximo de tres meses, por encima de los US$ 4,15 por galón.



