Cómo fue el primer año del presidente Trump en migración
Por José López Zamorano-Para La Red Hispana
Desde el inicio de su mandato, Trump colocó la inmigración en el centro de su agenda política, cumpliendo promesas de campaña con un enfoque restrictivo, nacionalista y de “ley y orden”.
En el primer día de su gobierno el 20 de enero de 2025, el presidente declaró una emergencia migratoria en la frontera con México para poner fin a lo que llamó la “invasión” de migrantes, reactivó la construcción del muro fronterizo y puso en marcha un debate legal para negar la ciudadanía por nacimiento a personas sin estatus legal.
Aunque el muro no se materializó plenamente durante el primer año, el mensaje político fue claro: la migración irregular sería tratada como una amenaza a la seguridad nacional. Casi de inmediato las llegadas de migrantes a la frontera desde México cayeron a bajas históricas, en un claro contraste con la situación en la era Biden.
En el ámbito interno, el gobierno intensificó las deportaciones, ampliando las categorías de inmigrantes considerados prioritarios para expulsión.
A diferencia de administraciones anteriores, que enfocaban los esfuerzos en personas con antecedentes criminales graves, Trump eliminó de facto muchas de esas limitaciones, lo que incrementó el temor en comunidades migrantes, incluso entre quienes llevaban años residiendo en el país.
Las autoridades presumieron un número récord de detenciones, deportaciones y la cancelación de más de 100,000 visas, así como la suspensión por tiempo indefinido de trámites de visas para inmigrantes de 75 países.
“La verdad es que no veo nada bueno en migración este primer año”, opina la abogada migratoria Vanessa Frank. “Necesitamos reformar las leyes de migración… este sistema de migración que tenemos ya no tiene la capacidad de reflejar el país o la economía que tenemos y hubiéramos reformado las leyes por medio del congreso”.
Encuestas muestran que, aunque la migración fue un tema de interés para los votantes en 2024, la mayoría de los electores considera que la administración del presidente Donald Trump se excedió en sus acciones migratorias en su primer año.
Una reciente encuesta del diario The Wall Street Journal muestra que más de la mitad de los adultos estadounidenses opina que las deportaciones de inmigrantes indocumentados han excedido los límites, mientras que sólo el 28% las estima insuficientes.
A raíz de las operaciones y redadas migratorias en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Minneapolis, más de la mitad de los encuestados afirma que el uso de agentes del ICE ha ido más allá de lo razonable, frente a un 24% que cree que no se ha hecho lo suficiente.
Para las organizaciones de defensa de migrantes, el primer año de Trump en migración se caracterizó por un enfoque duro, politizado y divisivo.
Más allá de los resultados concretos, su impacto fue profundo en el discurso público, en la vida cotidiana de millones de migrantes y en la redefinición de la política migratoria como uno de los principales campos de batalla ideológicos en Estados Unidos.


